Me pides solidaridad.
Y tú, cuántas veces has dado limosna este año?
Me pides solidaridad.
A cuántos enfermos has atendido este año?
Me pides solidaridad.
A cuántos inmigrantes has ayudado este año?
Me pides solidaridad.
A cuántas víctimas de violencia machista has escuchado este año?
Me pides solidaridad porque tú tienes que quedarte en casa.
Yo llevo 20 años encerrado por una enfermedad mental y hoy ya no puedo más.
Me pide solidaridad también el Estado, ese que me recortó 500 euros mensuales de mi pensión sin causa justificada.
Me pides solidaridad y yo empiezo a estar hasta los cojones.
Pocos son los que me dan pena, tantos como aquellos que sí fueron solidarios conmigo a pesar de lo difícil que puedo ser a veces.

No me pidas más. Yo ya dí todo lo que tenía antes de que todo esto empezara.
Yo quiero vivir. Y si tengo que morir, quiero que sea habiendo vivido lo que no pude vivir hasta ahora.
Por qué? Pues no pude vivirlo por la falta de solidaridad y de empatía de aquellos que hoy me piden que sea solidario con ellos.

Yo, a eso, lo llamo egoísmo.

Me quedo en casa, sí, pero es por puro egoísmo también, y porque es lo que llevo media vida viviendo. Desde luego, no lo hago por ti. No te lo mereces.

Si fuera de los que van a partir,
Madre, no llores por mí.
Este mundo siempre fue cruel,
y en la otra vida estaré con Él.
Sé que aunque alejé mi camino,
Él siempre caminó conmigo
guiando mi vida y mis pasos,
alejándome de todo lo malo.
No sé si fui un hombre feliz
pero hasta hoy te tuve a ti.
Mi madre de carne y hueso,
cubriendo mi rostro de besos.
Hoy, tanto, los echo de menos…
Pero sé que volveré a tenerlos
igual que todos los abrazos
que tantas veces te negué.
Hoy, que el mundo rompe en pedazos
sólo quiero volverte a ver,
poder estar a tu lado
como lo estuve hasta ayer.
Pero si ya nunca podemos,
entreguémonos a Dios y oremos,
y tengamonos siempre presentes
uno al otro en nuestras mentes.
Si me voy, es porque es el momento.
Si te vas, con todos mis lamentos
te brindaré mi existencia.
Y cuando esté otra vez en tu presencia
jugaremos cómo cuando era niño
y mi mayor riqueza era tu cariño.

Madre Natura

Ahora qué todo es posible,
qué vemos a un metro el declive.
Ahora que tenemos miedo,
yo sólo rezo un credo.
Madre Natura, sálvame
porque yo creo en tu ser.
Madre Natura, sálvate.
Sólo tú eres el bien.
Madre Natura, escúchame:
Yo siempre te seré fiel.
Madre Natura, ayúdame
a hacer al hombre comprender
qué nosotros somos veneno
qué en grandes dosis mata.
Así qué, haznos pequeños.
Permíteme empuñar tus armas
para castigar a mi pueblo
por tanto daño innecesario,
por tanto daño imperecedero.
Yo nunca fui tu adversario,
sólo un hombre sin cerebro.
Por eso, es necesario
qué hagas comprender a mi pueblo
qué sin ti, no existe nada,
ni vida, ni Sol, ni sueños.