No quiero cárceles de Risperdal
ni de Diazepán, o Risperidona.
Quiero alas de marihuana
para volar a cualquier hora.
No encierres mis miedos en una jáula.
No los encarceles entre neuronas,
pues los peores presos se escapan.
Golpean. Lastiman. Matan.
Convierte mi dolor en arte.
Permite fluir la poesía.
Pues si mis versos no llegarán a Marte,
(nunca llegarán a amarte…)
son alivio de constante agonía.
Y si alguno es digno de llamarse poesía,
es debido, en gran parte,
a mi adorada Maria.
Y a todas sus sinfonías.

Como llegar a ti?
Si yo estoy hecho un poema.
Y tú eres poesía pura.
Como llegar a tí?
Si soy la razón de un espermatozoide.
Y tu eres dadora de vida.
Como llegar a ti?
Si sólo soy un pecador
Y tu cuerpo es El Pecado Mortal.
Como llegar a ti?
Si mis alas están rotas.
Y tú eres viento.
Como llegar a ti?
Si no soy más que un esqueje de hierba artificial.
Y tu eres naturaleza viva.
Como llegar a ti?
Si no soy hombre.
Y definirte como Mujer se queda demasiado corto.