Bienvenido a mi Blog.
Este blog sólo es un borrador de una parte de mi trabajo. Aquí encontrarás muchas faltas de ortografía y de gramática. Si quieres disfrutar de una lectura mas limpia, te invito a adquirir mis libros a la venta en Amazon. Aunque pueda aparecer algún error, los libros están revisados y corregidos para una lectura mas agradable.

Aquí tienes los enlaces:

51njfuBpnFL

(libro impreso)
(libro digital)

41g8x8bsrVL._SX331_BO1,204,203,200_

(libro impreso)
(libro digital)

Si lo deseas puedes pedir los libros directamente al autor. Recibirás el libro con un encuadernado artesanal 100% de papel reciclado, firmado, y además recibirás de regalo la maqueta del audiolibro grabado con la propia voz del autor.

Pídelo por sólo 7,00€ a kikolameiro@camasvaciasysoledades.com (Envío a España gratuito)

 

Hubo un tiempo qué necesité gritar.
Pero siempre me sentí mudo.
Encontré la alternativa de rimar.
Se fueron desatando nudos.
Fui contando mi verdad
escondida entre unos versos.
Me forjé una realidad
de pensamientos dispersos.
Tuve algo para dar
a cambio de otros besos.
La noria volvió a girar…

Aun, todavía preso,
quise probar a cantar
algunos de mis lamentos.
Pero falta intensidad,
sentir más el momento,
muchísima calidad,
y alzar la voz al viento.
Quizás si dejo de volar
pueda pisar el suelo.
Quizás si dejo de soñar
descubra que estoy despierto.
Quizás si dejo de pensar
llegue a mostrar mi talento.
Quizás esa realidad
tampoco sea la que quiero,
y sólo busco disfrutar
gritando mi silencio.

Ratas de laboratorio
a las que le cambian las entrañas
manteniendo el envoltorio.
Redes de araña
que son recordatorio
de tanta mala saña.

Una mente brilló.
Un corazón se apagó.
Un alma se perdió.
Y entre tanta miseria un niño
mendigo de cariño
al que castigo y riño
por no crecer como el resto.
Por ser siempre honesto
en un mundo que detesto.

La piel ya oxidada
y una mente corrompida,
un cuento de hadas,
una partida perdida…
Todas las guerras ganadas
pero tan mortal herida…
Un ángel a su lado caminaba,
mientras otros, su vida consumían.
Y detrás de una mirada,
todas sus vidas perseguía…

Pobre

Yo soy tan sólo un hombre
qué nadie conoce su nombre.
Por no tener dinero
todos dicen que soy pobre.
Pero vale más el cobre
que manipula el fontanero,
que ese que hace que robes
volviendote un ser innoble.
Mientras escribo estas lineas espero
ser siempre fuerte como un roble.
Que nunca jamás nadie me compre,
pues mi alma yo no vendo.

Soy más libre cuanto menos tengo.
Más feliz practicando el desapego.
Me siento menos cruel sin dinero,
pues veo a mis vecinos y pienso…
¡Tanto lujo causa muertos!
Y esa es la “gente de bien”.
La que dicta nuestras normas.
La que nos arranca la piel
para hacer nuevas reformas
en sus lujosos chalés.

¡No puedo ser nunca así!
¡Jamás me lo podré permitir!
Mi conciencia, siempre ruín,
me castigaria con tormentos.
Y por grandes que fueran mis lamentos
nunca me permitiría vivir.

No consigo concevir
cómo para ser feliz
se destruyen tantas vidas.
Esclavos de nuestros días
debemos volver a resurgir
cómo el fenix de sus cenizas.
Y empezar por hacer trizas
a quien no nos deja exitir.
Sólo así llegará el día
en que empecemos a vivir.