A veces querría abandonarlo todo
y vivir salvaje como un lobo.
Pues ahora que tengo de todo
es cuándo más me siento solo.
Si pudiera vivir en libertad
y compartir con alguien mi soledad
estaría más cerca de la felicidad,
y mi vida se llenaría de dignidad.
No quiero tener mucho dinero para vivir,
ni un trabajo estable para sobrevivir.
Quiero amigos de verdad para ser feliz
y unos porretes para no parar de reir.
Quiero escapar de esta sociedad
aunque deba tener la necesidad
de abrazar la mendicidad.
Por eso aunque no tenga mucha calidad
he decidido escribir una poesía,
al menos, una cada día.
Primero, para salir de esta apatía,
y quizás después para ganarme la vida.

No es apología a la droga.
Es apología a la libertad.
La prohibición es una soga
que aprieta mucho más
Y lo podrás comprobar
cuándo te recorten derechos
y no puedas ni opinar
por ser tan sólo un deshecho.
Porqué eso es lo que serás,
tanto si te gusta como si no,
para quién nos quiere gorbernar.
Por eso insto a la revolución.
No se puede castigar
la libertad de expresión
porqué sino habría que mandar
a todos ellos al paredón.
Y sino revisa la emeroteca…
Pero ellos son intocables.
Hay que cambiar el planeta
y hacerlos vulnerables.
Antes teníamos el periodismo
pero ahora está politizado,
y te cuentan siempre lo mismo
teniendote idiotizado.
Pero aún nos queda la poesía
y todo tipo de arte
para declararnos en rebeldía
y reclamar nuestra parte.
Por eso no podemos permitir
que sigan encerrando cantantes
por el mero echo de escribir
letras contra esos farsantes.

No es tanto por economía
cómo por felicidad
por lo que escribo poesías
y las intento publicar.
No sólo me gusta escribir
es una forma de vida
pués me ayuda a resistir
y a liberar tanta desidia.
Me gustaría volver a salir
a la calle a vender poemas,
hacer de ello mi vivir
olvidando todas mis penas.
Quiero sentirme libre
y si por ello hay que luchar
me mantendrér firme
y me pondré a trabajar.
Pero voy a trabajar para mí
sin rendir cuentas a nadie
aunque a veces haya que sufrir
o tenga que comer aire.
Pues antes prefiero morir
que volver a ser un esclavo
y volver a tener que rendir
cuentas a ningún tirano.

Si pensáis que soy un vago
os invito a trabajar con mi medicación.
No sabéis todo lo que trago
por vivir en depresión.
Habrá quien culpe a los porros
diciendo que me vuelven loco,
pero es peor la sociedad
qué está cargada de maldad
y ha corrompido mi mente,
volviéndome un tanto demente.
Yo solo quería ser feliz
y para ello me refugié en el hachís.
Pero mi droga no es tan mala
cómo la que me da mi psiquiatra.
Hay demaasiada hipocresía
abalada por psiquiatría.
Y qué si soy distinto?
si prefiero seguir a mi instinto
y no a lo que digan el resto.
Por eso siempre protesto
pués me tienen medicado
por no tenerme encerrado.
Sabéis eso de que es peor
el remedio que la enfermedad?
Y si yo tomara medicación
y no tuviera necesidad?
Yo soy el que que siempre insiste
en que en mí no hay nada mal,
qué son los demás los que envisten
haciendo que parezca bipolar
En 22 años no han querido escuchar
por eso ya me he rendido,
pero no he dejado de fumar
todo cuánto he podido,
pues aunque no me da la felicidad
me parece muy divertido
y  me quita la andiedad
por eso no estoy arrepentido.
Porque si tengo que tomar drogas
prefiero elegirlas yo,
y quitarme así la soga
que me pone la medicación.

No soy capaz de pensar en otra cosa
desde que un día la policía
me puso con violencia las esposas
y me llevaron a psiquiatría.
Es verdad que estaba mal,
me había intentado suicidar,
pero esas no son las maneras
pues así cualquiera desespera.
Después en el hospital
solamente por protestar,
pues ya estaba desesperado,
en una cama me ataron.
Pero tuvieron la delicadeza
de ponerme una inyección
así que despejé mi cabeza
y disfruté del colocón
Pasé la noche atado,
durante unos días encerrado,
y hasta las cejas drogado.
Así quién no acaba enganchado?
Y ahora quieren que deje los porros
y que deje de beber cerveza.
O quieren volverme loco,
o que me vuele la cabeza.
Estoy harto de este maltrato,
si pudiera haría con satan un trato
y le ofrecería con gusto mi alma,
para que acabara con todo psiquiatra.
Torturadores de mentes
que me han vuelto demente
por un mal trato y tratamiento.
Y que demuestren que miento,
pero no pueden hacerlo.
Somos muchos los que nos quejamos
y en las redes sociales protestamos
para que intenten entendernos
y poner una solución
a la mala calidad
de la seguridad social
aunque haya que montar una revolución.
Yo me quejo en mis poesías
de lo que vivo en psiquiatría,
porque no se de que otra manera
hacer públicas mis quejas.