El otro día pensando en tí
me vi de pronto sorprendido.
Las lágrimas no paraban de fluir.
Después de llorar comprendí
que a pesar de sentirme herido
llorar purificó mi alma
permitiendome ver que era hermosa,
que mi corazón todavía ama
tras años de haber sido roca.
Así, que aunque llore, no estoy triste.
Aunque esté triste, no estoy desesperado.
Aunque esté desesperado, no estoy loco.
Y si estoy loco… quizás es que me haya enamorado.
Que tonto!

Me llamo kiko lameiro.
He pasado media vida en Pontemierda,
y otra media en Monteporreiro.
La vida siempre ha sido muy cerda.
La gente de esta ciudad
está carente de valores.
Yo que soy disfuncional
pagué muchos de sus errores.
Tuve un padre alcohólico.
Un carácter melancólico.
Todos los desamores del mundo.
Y un pozo muy profundo
en el que me solía meter
pasando mis días a oscuras.
Dónde empecé a conocer
poco a poco la locura.
Aprendí a amar la soledad.
A ser compañero del pensamiento.
A encontrar restos de felicidad
en un océano de tormentos.
Hoy me siento lleno con nada:
escribir de vez en cuando un poema,
vocear una canción desentonada,
y con pensarme entre tus piernas
mientras me fumo otra calada
de esta bendita hierba.

A todos esos grandes hombres
que se crecen ante una hembra
teniendo un alma tan pobre.
A esos que no sienten pena
al ver lágrimas en tu rostro
cuando te montan una escena.
A los que cuanto mas fuerte golpean
mas hombres se sienten
y de su fuerza se regodean.
A los que humillar les da gozo
y tu sufrimiento saborean
hundiendote en tan hondo pozo.
A los que por quedar bien, mienten,
fingiendo vidas paralelas
sin que los nervios le tiemblen.
A los que han olvidado a sus hijos,
esos pobres canijos
que nunca tuvieron la culpa.
A los que atormentan sentimientos
y sólo a tu alma insultan
dejando tanto tormento.
A eso hijos de puta lamento,
no carecer también de sentimientos.
Si no fuera peor el remordimiento,
no tendría piedad de vosotros.
Y los que fuerais mas afortunados
simplemente acabaríais locos.
Pues a mas de un@ habeis trastornado.

 

 

Con el permiso de Rozalen, deseo unir mi voz a este himno contra la violencia machista.
Pero quiero dedicarlo tambien a los niños, tantas veces victimas silenciosas que terminamos cargando toda la vida con esas cicatrices en la memoria.
NO AL MATRATO EN NINGUNA DE SUS FORMAS!