Ser pobre me permite ser libre.
Ya viví en cárceles de dinero.
Hoy mis manos escriben
cientos de versos sinceros
dónde grito los tormentos
qué he vivido por obrero.
Cómo aquel jefe avaricioso
qué acabó con mi salud…
Pero el mundo aún es hermoso,
y en las calles veo mi luz.

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