Siempre sabré que me volvieron loco
aunque nunca pueda demostrarlo.
Es más duro que tener el corazón roto.
Es algo que nadie puede arreglarlo.
Me he quedado trastornado.
Ahora mi cabeza es un ciclón.
Si me hubieran apuñalado
no sería tan intenso el dolor.
Darte esperanzas y arrancártelas de cuajo,
y así, durante demasiados años.
La música podría haberme curado
pero me dejó aún más colgado.
Aún así no dejo de luchar
por mí y por los míos,
digan lo que digan los demás,
intentando no meterme en líos.
Intentando volver a confiar,
aunque ya tanto me cueste.
Intentando no volver a explotar,
aunque no lo logre siempre.
Etiqueta: lucho
-
-
Mucha gente juzgó, y no valoró,
que vendiera en la calle mis poesías.
Así que en kikolameiro.com
visita mi nueva joyería.
Si eres de los que criticaban,
ahora, compra y calla,
y sino déjame volver
a salir a la calle a vender,
que era lo único que quería:
poder ganarme la vida
vendiendo las poesías
que voy escribiendo cada día.
Si pensabas que no valían ni dos euros
ahora te ofrezco unas joyas.
Pero no gastarás miles de euros.
Serás otro que sólo abrió la boca
solamente por no estar callado
sin ser comocedor de lo trastornado
que he llegado a quedar.
Ahora vuelvo a reaccionar
pero comprendan mi enfado…
Recuerden que acabé atado.
También hubo alguna lista
que protestó por ser pensionista.
Pues ahora que comparta mi blog
qué si por ingeniármelas gano un millón,
alguien vendrá a decirme algo.
Que siempre con las mías me salgo,
o que lo gané con joyas y no arte…
Lo que sea por no callarse. -
Ayer salí a la calle a vender
mis poemas otra vez.
Algunos no me miran bien,
pero pude sentir placer.
Y eso que no gané mucho.
Pero siento que otra vez lucho
por cumplir uno de mis sueños,
qué es ser mi propio dueño
y hacer lo que me agrada
sin pensar que no hago nada
A veces me da vergüenza
cuándo veo a un conocido,
pues no sé lo que piensa
acerca de mi cometido.
Ni soy yonki, ni mendigo,
y como caliente a diario,
pero mucho necesito
sentir que sirvo de algo,
y ver que a veces la gente
sabe apreciar mi trabajo.
Lo necesita mi mente
aunque empiece desde abajo.
No quiero trucos, ni atajos;
sólo saberme autosuficiente,
y poder mandar al carajo
los traumas de mi mente.