Debo encontrar una luz en mi camino.
Hay una puerta que se abre y se cierra.
Intento seguir las estrellas
pero no sé es mi sino
cruzar semajantes umbrales.
Escapar de las sombras mas abismales
y ser sólo vida y verdad.
Sé que podría hacer más.
Pero por mucho que desée cambiar el mundo
son excasos los segundos
para un loco solitario
espectador de tan variopinto escenario.

Los mejores años de mi vida
los pasé en una celda sin rejas.
Tratando de emprender la huida…
Drogado hasta las cejas
para que no se escucharan mis quejas.
Un laberinto sin salida…
Tantas veces recorrí mi cabeza
bucando cuál había sido la herida
causa de muerte certera
para asumir tal condena.
No hayé respuesta ni salida.
Pero comprendí que lo que me guía
es la sangre de mis venas,
que hierve cuando se acercan
a mi boca algo mas de la cuenta.
Comprendí que mi condena
es la soledad de por vida.
Añorando siempre la compañia
de aquel alma que me quería
antes de tan siquiera
encarnarnos en cuerpos de tierra.

No quiero cárceles de Risperdal
ni de Diazepán, o Risperidona.
Quiero alas de marihuana
para volar a cualquier hora.
No encierres mis miedos en una jáula.
No los encarceles entre neuronas,
pues los peores presos se escapan.
Golpean. Lastiman. Matan.
Convierte mi dolor en arte.
Permite fluir la poesía.
Pues si mis versos no llegarán a Marte,
(nunca llegarán a amarte…)
son alivio de constante agonía.
Y si alguno es digno de llamarse poesía,
es debido, en gran parte,
a mi adorada Maria.
Y a todas sus sinfonías.

Como llegar a ti?
Si yo estoy hecho un poema.
Y tú eres poesía pura.
Como llegar a tí?
Si soy la razón de un espermatozoide.
Y tu eres dadora de vida.
Como llegar a ti?
Si sólo soy un pecador
Y tu cuerpo es El Pecado Mortal.
Como llegar a ti?
Si mis alas están rotas.
Y tú eres viento.
Como llegar a ti?
Si no soy más que un esqueje de hierba artificial.
Y tu eres naturaleza viva.
Como llegar a ti?
Si no soy hombre.
Y definirte como Mujer se queda demasiado corto.