Yo quería hacer algo bueno
a pesar de todo mal,
pero a veces ya no puedo
ni intentarme levantar.
Ahora pocas cosas me importan.
Parece que pocos me soportan
y no sé si será mejor así
para empezar a dedicarme a mí.
He querido morir,
incluso lo llegué a intentar,
pero por suerte estoy aquí
con ganas de, por culo, dar.
He aguantado a mucho anormal
que quería decidir por mí
y ahora me consideran radical
porque elejí decidir.
No es que yo tenga la razón,
es que tengo mi razón,
y mi razón soy yo,
mientras me lata el corazón.





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