Habría valido la pena

Después de resistir tres veces
a la peor de las tentaciones:
A morir donde viven los peces…
Hoy encuentro en las canciones
unas nuevas sensaciones,
mis ilusiones crecen,
y supero los momentos peores…
Desde siempre mi cuna mecen
las notas de mil y un colores.
Hoy busco mis propias composiciones,
y aunque al fallar, mis miedos crecen,
insisto por muchas razones.
Porque siempre quise hacer mis canciones.
Por poner en mi mesa unas buenas raciones.
Por poder ayudar a los pobres
a que ellos tambien empiecen
a vivir de sus creaciones.
Si pongo en ellos ilusiones,
si consigo llenar sus corazones
con sólo uno de mis temas,
si un dia lograse echarle cojones…
Habrían valido la pena
todos mis momentos peores.
Habrían valido la pena
mis cien mil alucinaciones.

He decidido

Hoy he decidido dejar de pelear
por lo que los demás quieren de mí,
aunque no les guste o les haga mal.
Lo siento, mi corazón tiene que latir.

A quien no le gusten mis actos,
a quien aborrezca mis costumbres,
a esos los llamo ingratos,
usurpadores de mis cumbres.

Si no te gusto por dentro,
espero no hacerlo por fuera.
Si buscas en mi interior epicentros,
no te extrañe hallar temblores de tierra.

A quien le guste mi parsimonia,
mis locuras transitorias,
las vueltas que da mi noria…
a ellos brindo mis historias.

Al que no le guste mi trato,
lo mando ahora mismo a la mierda.
Voy por donde mandan mis piernas,
no por donde quieran los bastardos.

Si sabes leer mis poemas,
leerás en ellos mi vida.
Y si no gustan no siento pena…
cada verso es una nueva partida…

Perdiendo el miedo a la locura

Estoy perdiendo el miedo a la locura,
acostumbrandome a sus amarguras.
Las mismas que sufren los amores,
que a pesar de mis ardores
quisieron entrar en mi corazón.
Ese que por culpa de la pasión,
de los dolores de la sinrazón,
hoy desea marchitarse en un rincón.
Después de años de buscar su galardón,
sigue queriendo inventar esa canción
que logre hacerte perder la razón
y desear cada uno de los besos
de este loco que está preso
por haber amado tus excesos.
De este loco que esta ciego
por gritar tu nombre, no lo niego…
De este ciego que esta loco
porque todo lo entregado fue poco
y lo recibido bastante…
Y que ahora, en este instante
lamenta haber sido un ingrato
por querer olvidar esos ratos…
mis momentos mas gratos
a pesar de mi pésimo trato.

Luna

Luna…
Diosa fortuna.
Reina inerte
de mi extraña suerte.
Brilla tu luz entre las nubes.
Me conduces.
Mi ritmo cardiaco subes.
Luna…
Te quise tanto,
que a pesar de la negrura,
mi caminar sigues iluminando.
Luna…
Te busca siempre mi alma oscura,
mis manos de hueso,
mi corazon obseso.
Luna…
A pesar de la distancia…
de recordarte en esta estancia,
sabes que, antes de ti, no hubo ninguna
que me diera las flores de su gracia.
Luna…
Te extraño por el día,
añoro tu simpatía,
tu incansable alegría…
Luna…
Gracias por haberme querido,
por haberme comprendido
a pesar de mis locuras
Luna…
No me extrañes,
pues ya buscaré a alguna
que me otorgue sus andares
Luna…
Gracias por el bien y el mal.
Gracias por la ternura.
Gracias por tu sal.
Y perdón por todo mi mal.

Barman!

Barman!
Póngame mil cervezas.
A ver si así se apagan
las voces de mi cabeza.
Le aseguro con gran certeza,
que no le montaré espolios,
pero si me deja un par de folios
le escribiré todas mis penas.
Barman!
Póngame doscientos cubatas
de alguna botella barata
que sea tal cual matarratas.
A ver si así, mi cabeza gana
alguna de sus mil batallas
Barman!
No me permita beber agua.
Deme solo garrafón del bueno.
A ver si así subo a los cielos
y dios perdona mi alma.
A ver si así hayo la calma,
embriagado en cualquier veneno