Por favor

Por favor, vuelve a mis brazos.
No dejes que rompa los lazos.
Me da igual de que manera.
Sé que no te trate de forma correcta,
pero esta ausencia es insoportable.
Siempre se me cruzan los cables
cuando pasas por mi mente.
Sé que yo fui el ausente,
pero hoy quiero volver a tu lado.
No importa si me hiciste daño.
Me importa habertelo hecho yo.
Eso hace que pierda la razón
Pediré toda mi vida perdón
a ese dios tan inerte.
Ese que nunca me dió suerte
más que cuando estaba a tu lado.
No me mires con desagrado.
Perdoname mis pecados.
Pues tú eres mi angel de la guarda.
El que me otorga la calma
y quiere limpiar mi alma.
Perdóname una vez más
como lo hiciste tiempo atrás.
Comprendiendo mis paranoias,
tratando de parar mi noria.
Te llevo dentro de mi alma
de mi corazón y en mi pecho.
Vuelve a postrarte en mi lecho.
Vuelve a regalarme calma.
Brindame tu amistad
y tal vez algun beso fugaz
que me haga volver a sentir vivo.
Y sino cumple fiel tu castigo.
Déjame ser un mendigo.
Pués sin tí… cómo sobrevivir?
Si me alimentaba de tus esperanzas.
De querer bailar contigo las danzas
que me hacían sentir feliz
Te quiero. Te deseo. Te necesito.
Eres mi maldito capricho.
Acaso puede ser más alto el grito??
La desesperación, el llanto??
Acaso debo curar el espanto
de un mal sufrido por el desencanto?
No me tengas más en vilo.
Eres mi musa, mi ilusión, mi camino
No quiero haberte perdido.
Y si ese es el castigo,
que tu cicatriz dure mil años.
Pues soñandote encuentro alivio.
Recordando todo ese daño,
todo el dolor y el fastidio
que provoca tu maldita ausencia.
Llevo en mi tu esencia.
De tus besos guardo la presencia.
Y no quiero nunca olvidarlos.
En mis sueños quiero volver a encontrarlos.
Aunque al despertar por el día
vea que todo fue fantasía.
Da igual
Así hayaré la paz,
la calma, el mar.
Si no vuelves te soñaré
Y algún día conprenderé
que fue todo culpa mía
Qué cómo tú no hubo en mi vida
mejor persona a mi lado.
Repito y ya termino:
Perdón por todo el daño.
Si es el fin, hermana, buen camino…

Quizás

Córtame, por favor, las alas.
Haz realidad este maldito cuento de hadas.
Átame por siempre a tu cama.
Si eres tú, estoy dispuesto a la nada.
Desde que decidí olvidarte
lo único que consigo es recordarte.
Nunca jamás pretendí odiarte,
ni mucho menos lastimarte…
Pero tienes que ser tú. Solo tú.
La única persona que me ha dado luz.
La única mujer, que con su actitud,
logró levantarme de mi negro ataúd.
Tienes que ser tú…
Por tí aceptaría una vida de esclavitud.
Pero por favor, se tú.
Necesito perderme en tu mar azul.
Y si tan sólo estoy loco
aléjate de mí por siempre.
Sin tus labios todo es poco,
y vive torturada mi mente.
Por favor, se tú…
Y si no lo eres, sal de mi cabeza.
Pues sin tí perdí la luz.
Mi corazón se despieza.
Eres tú. Lo sé. Lo saben…
Los que tanto mienten que se callen!!
Yo sé que tienes que ser tú!
Esta sinrazón me está matando!
Mi cabeza a si misma se está torturando
por hallar explicaciones inexplicables.
por alcanzar metas inalcanzables.
Y si quisieras tu también volver a mi lado?
Recordar el qué, sin duda, fue nuestro mejor pecado?
Pero como puede ser?
acaso soy incapaz de olvidar tu piel?
Acaso mi locura gira en torno a tí?
Acaso nunca, sin tí, seré feliz?
Hoy te pediría que volvieras
Pero después de todo, quizás no quieras
recordar las tardes que nos volvimos locos,
reconstruir los pedazos de dos corazones rotos…
Quizás… sólo quizás…
Sólo y unicamente quizás

La muerte

Cuando la muerte llamó a mi puerta
Me dijo: ¡desgraciado. Tu alma ya estaba muerta!
Antes de venir a buscarte,
porqué coño no avisaste?
Sabes lo que es venir desde el inframundo?
Te has parado a pensar por un segundo
qué tengo otras vidas que arrebatar?
Y le contesté sin vacilar:
– Muerte. Has pensado tú
qué sin alma estoy mas vivo?
Qué en este ataúd
que hoy es mi castigo
consigo encontrar abrigo?
Hoy puedes llevarte mi cuerpo,
pero aunque parezca muerto
tiene en su interior mil colores,
tiene mil olores y sabores,
mucha vida en su interior,
y sobretodo un precioso corazón.
Muerte! Llévame si es para siempre,
pero si acaso te arrepientes
no me pidas mas perdón.
Déjame al lado de Dios,
y cumple la que siempre fue tu condición.

Hoy

Hoy…
No es que esté triste,
es sólo que no sé por donde voy.
No sé si mi destino existe,
ni si un día hayaré el amor.
No sé si existe ese color
que deslumbre un día mis sentidos,
que borre mis sueños corrompidos
y me devuelva de nuevo la ilusión.
No sé mi existencia es grata
para quienes dicen conocerme.
Ni si dentro de mi hay un alma
que de verdad ansíe los placeres
de esta vida tan carnal.
No sé si habré hecho algún mal
a ese dios que dicen que cuida
a los que sólo hacen el bien
y su camino no descuidan.
No se si ya partió mi tren,
pero si alcanzo un día mi meta,
que sepas que me acordaré de tí,
seas quien quiera que seas.

Volvería

Volvería una y mil veces
a probar los manjares de tus carnes.
Volvería a nadar como los peces
en las dulces aguas de tu estanque.

Volvería a sentir los dolores,
los insufribles sinsabores
de las ataduras de tu cama,
la eterna muerte de mi alma…

Volvería a adorar las diferencias
que nos unieron para siempre.
Incluso volvería a perder la paciencia
cuando sepa que me mientes.

Volvería a acurrucarme entre tus brazos
para unir por siempre nuestros lazos.
Volvería a quererte para siempre,
aunque con ello destruyera mi mente.